Alimentación 

El alimento ideal para el recién nacido humano es la leche de su madre, que durante el embarazo han dispuesto, conjuntamente con todas las modificaciones de su cuerpo, las glándulas mamarias para producir la secreción necesaria para alimentar a su hijo y de esa forma, cerrar el ciclo reproductivo de la especie y completar su propio fin como mujer.

El primer contacto del bebe con la vida tiene lugar por intermedio del alimento que calma su sed y su ansiedad. Acurrucado contra el cuerpo de su madre, el lactante experimenta un intenso bienestar Las mamadas son los momentos más importantes del día, los momentos en que este ser en desarrollo se siente satisfecho, amado y protegido y la madre desarrolla una estrecha relación con su hijo mediante el alimento que le brinda estableciéndose una responsabilidad temprana afectiva y duradera.

Producción de leche 

El alimento ideal para el recién nacido humano es la leche de su madre, que durante el embarazo han dispuesto, conjuntamente con todas las modificaciones de su cuerpo, las glándulas mamarias para producir la secreción necesaria para alimentar a su hijo y de esa forma, cerrar el ciclo reproductivo de la especie y completar su propio fin como mujer.

El primer contacto del bebe con la vida tiene lugar por intermedio del alimento que calma su sed y su ansiedad. Acurrucado contra el cuerpo de su madre, el lactante experimenta un intenso bienestar Las mamadas son los momentos más importantes del día, los momentos en que este ser en desarrollo se siente satisfecho, amado y protegido y la madre desarrolla una estrecha relación con su hijo mediante el alimento que le brinda estableciéndose una responsabilidad temprana afectiva y duradera.

Cómo favorecer el eructo 

Mientras se alimentan, los recién nacidos ingieren aire. En el estómago ese aire provoca plenitud y malestar. Esto puede hacer que su bebé deje de comer antes de tiempo. Hacerlo eructar favorece la expulsión del aire retenido en el estómago y mantenerse cómodo.

Si le está dando el pecho, hágalo eructar antes de darle el segundo pecho.

Acomode a su bebé sobre su cuerpo, para ejercer algo de presión en el estómago.

Con su mano aplique palmaditas suaves o frote su espalda.

Se aconseja posicionarlo sobre su hombro

Pruebe y adopte la posición que mayor beneficio produzca. Recuerde que al eructar puede eliminar leche. A medida que su bebé crece, requerirá menos necesidad de eructar.

Alimentación de la madre 

Variada, saludable y abundantes líquidos. La producción de leche implica para la madre un gasto calórico extra, por lo que se recomienda mantener un régimen completo y equilibrado Inclusive, se aconseja un suplemento de aproximadamente 500 calorías diarias

El hecho de amamantar trae aparejado una disminución de peso para la madre.

No existen alimentos que aumenten la producción de leche ni tampoco comidas que estén contraindicadas. Por lo que puede comer razonablemente de todo.

 

En cuanto a medicamentos, se aconseja no utilizar algunos sedantes o laxantes que pueden tener repercusión en el niño por lo que su consumo debe ser consultado con el médico.

Se desaconseja el consumo de cigarrillos por los innumerables efectos desfavorables no solo en el sabor de la leche, sino sobre la salud de los niños que inhalan pasivamente el humo que consumen sus padres.

Cambios habituales en el niño 

Es normal que todo recién nacido pierda aproximadamente el diez por ciento de su peso de nacimiento recuperándolo cerca del décimo día de vida. 

El llanto de todo recién nacido puede estar motivado no solo por hambre, sino por causas diversas como frío, calor, suciedad, cólicos o necesidad de estar con los padres……

El llanto es su idioma y valorarlo forma parte del aprendizaje de la familia.

En el aparato respiratorio pueden observarse otras manifestaciones de adaptación como crisis de estornudos. Ruido de nariz tapada o respiraciones suspirosas que pueden considerarse normales. 

Cuando chupa el recién nacido traga mucho aire por lo que se debe ofrecer la oportunidad de eructar. Con el eructo suele despedir un poco de leche pequeño “vomito” llamado regurgitación, hecho totalmente normal.

 Los primeros tres días el color de las deposiciones es verde petróleo, característico del meconio haciéndose luego más claro.

En la primera semana y coincidentemente con el aumento de la producción de leche, suele aparecer una “crisis diarreica” caracterizada por una serie de deposiciones explosivas, liquidas que en ocasiones sobrepasan el pañal y reciben el nombre de deposiciones de transición, también pueden presentarse en el primer mes cólicos que son frecuentes al atardecer y que en general no requieren tratamiento, pero de ser necesario se puede usar una medicación.

En la piel suelen aparecer “manchas” pequeñas como una erupción transitoria que desaparece espontáneamente y recibe el nombre de eritema del recién nacido,

Las niñas suelen presentar la llamada crisis genital, caracterizada por tumefacción de sus glándulas mamarias y un pequeño flujo  ligeramente manchado de sangre. Este episodio puede aparecer en le primera semana y dura 1 o 2 días.

Higiene del recién nacido 

El ombligo y el resto del cordón umbilical deben ser limpiados sin temor con una gasa embebida en alcohol aproximadamente tres o cuatro veces por día. Es importante mantener el cordón umbilical limpio y seco para evitar infecciones. 

Las señales de infección son el enrojecimiento, el mal olor o la presencia de secreciones El ombligo no arde ni duele ya que no posee inervación. Es probable que el bebe llore durante su limpieza simplemente porque el alcohol es frío.

No deje gasa embebida en alcohol en la base del muñón. Paulatinamente el cordón adquirirá un aspecto oscuro, endurecido y arrugado, con la base rosada y seca. El cordón cae alrededor del octavo día (entre el 5 y 15 aproximadamente), observándose antes y después la presencia de escasa cantidad de secreción sanguinolenta que es normal y no debe ser motivo de alarma.

Una vez “caído” el muñón umbilical, continúe la limpieza con alcohol por un par de días; ahora podrá bañarlo e higienizar la cicatriz con agua y jabón. El bebe se bañara por primera vez 48 horas después de la caída del cordón, con agua tibia y la temperatura se medirá con el dorso de la mano y se utilizara jabón de glicerina o coco. La cara se lavara solo con agua, El resto del cuerpo incluida la cabeza con agua y jabón.

El baño debe ser un momento alegre tanto para los padres como para el bebé; un momento de juego, esta actividad le permite al recién nacido disfrutar sin la limitación de la ropa. También es buen momento para que el bebé y los padres se conozcan, se acaricien y se miren.

Usted será quién decide cuándo será la hora del baño. Seguramente compartirlo con el padre puede ser el mejor momento; es prudente hacerlo antes de comer, si lo hace después puede tener vómitos.

La frecuencia del baño la decide usted; en época invernal lo puede hacer cada 1 o 2 días, en verano tal vez convenga hacerlo todos los días e incluso más de una vez por día.

Es preferible cambiar al niño luego de las mamadas, utilizando para la limpieza un algodón embebido en aceite o linimento oleo-calcáreo No es necesario colocar cremas, pastas, talcos especiales ni perfumes. 

Las niñas  se limpian siempre desde la vagina hacia la cola, nunca en sentido contrario para evitar contaminación con materia fecal.

Recomendaciones 

El recién nacido durante el primer mes duerme la mayor parte del tiempo. Su llanto expresa habitualmente hambre y esto ocurre, una vez establecida la lactancia cada tres o cuatro horas.

Debe ser alzado y acariciado por los padres aprovechando los momentos de vigilia para recibir sus necesidades afectivas.

Es recomendable que deje la habitación de los padres después del sexto mes. 

No debe ser abrigado en exceso, especialmente en verano.

Es normal que tenga las manos y los pies fríos.

No debe usarse fajas ni ombligueros. La vestimenta debe ser suficientemente  amplia como para permitir movimientos amplios. El frío no contraindica los paseos y salidas. Lo que no tolera el recién nacido son los cambios de temperatura. Para prevenir las enfermedades no debe abrigarse en exceso sino evitar el contacto con personas enfermas o los lugares con grandes aglomeraciones

El niño debe integrarse paulatinamente al movimiento y características de su hogar, debiendo acostumbrarse a los ruidos, conversaciones y música a la que están acostumbrados sus padres. El deseo de succión, mediante el cual  el bebe satisface su hambre, debe ser satisfecho. Esto se logra en la mayoría de los niños durante la alimentación, en otros no es suficiente y puede requerir el uso del chupete.

 

Puede usar chupete si así lo deseas, pero que no sustituya la teta.

Algunos motivos de consulta

Deben ser motivo de consulta la presencia de alguno de los siguientes síntomas:

  • Color amarillo de la piel (ictericia)
  • Succión débil o rechazo alimentario
  • Respiración agitada. El recién nacido respira  más rápido que el adulto (más o menos 40 veces por minuto) Se considera que la respiración está alterada cuando se acompaña de quejido o tos o cuando se acompaña de color morado de la piel o cuando dificulta la alimentación. Es frecuente y normal la respiración que se acompaña de un pequeño ruido nasal durante la alimentación u ocasionalmente  durante el sueño.
  • Vómitos: Se entiende por vómito la expulsión violenta y abundante del alimento por la boca. No debe confundirse con la regurgitación que es normal.
  • Fiebre: La temperatura en el recién nacido se toma en la axila igual que en los niños y adultos. Se considera anormal por encima de 37 grados C. Ante esto deberá descartarse que la fiebre no sea motivada  por exceso de abrigo. Si éste no es exagerado y la temperatura ambiental no es mayor de 26 grados C, la fiebre podrá ser considerada como un signo de enfermedad.
  • Llanto excesivo. Por sí solo no debe constituir un motivo de preocupación, pero deberá consultarse ante la persistencia del mismo.
  • Llanto débil. Puede ser motivo de preocupación si se acompaña de rechazo de alimento, succión débil, tos o fiebre.
  • Mal olor, supuración o enrojecimiento alrededor del ombligo.
  • Ampollas en la piel Normalmente el recién nacido presenta manchas rojizas difusas o localizadas en la cara, nuca o cuerpo. Estas no deben ser motivo de preocupación. Por el contrario, la aparición de ampollas, que luego se cubren de costras, debe considerarse anormal y es motivo de consulta.
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