ARTICLE #1

BOOK & CHAPTERS

DR. OSVALDO AZPILICUETA

Alimentación

Cambios en el niño

Higiene del recién nacido

Alimentación

El alimento ideal para el recién nacido humano es la leche de su madre, que durante el embarazo han dispuesto, conjuntamente con todas las modificaciones de su cuerpo, las glándulas mamarias para producir la secreción necesaria para alimentar a su hijo y de esa forma, cerrar el ciclo reproductivo de la especie y completar su propio fin como mujer.

El primer contacto del bebe con la vida tiene lugar por intermedio del alimento que calma su sed y su ansiedad. Acurrucado contra el cuerpo de su madre, el lactante experimenta un intenso bienestar Las mamadas son los momentos más importantes del día, los momentos en que este ser en desarrollo se siente satisfecho, amado y protegido y la madre desarrolla una estrecha relación con su hijo mediante el alimento que le brinda estableciéndose una responsabilidad temprana afectiva y duradera..

Cambios en el niño

Es normal que todo recién nacido pierda aproximadamente el diez por ciento de su peso de nacimiento recuperándolo cerca del décimo día de vida.

El llanto de todo recién nacido puede estar motivado no solo por hambre, sino por causas diversas como frío, calor, suciedad, cólicos o necesidad de estar con los padres…

El llanto es su idioma y valorarlo forma parte del aprendizaje de la familia.

En el aparato respiratorio pueden observarse otras manifestaciones de adaptación como crisis de estornudos. Ruido de nariz tapada o respiraciones suspirosas que pueden considerarse normales.

Cuando chupa el recién nacido traga mucho aire por lo que se debe ofrecer la oportunidad de eructar. Con el eructo suele despedir un poco de leche pequeño “vomito” llamado regurgitación, hecho totalmente normal.

Los primeros tres días el color de las deposiciones es verde petróleo, característico del meconio haciéndose luego más claro.

En la primera semana y coincidentemente con el aumento de la producción de leche, suele aparecer una “crisis diarreica” caracterizada por una serie de deposiciones explosivas, liquidas que en ocasiones sobrepasan el pañal y reciben el nombre de deposiciones de transición, también pueden presentarse en el primer mes cólicos que son frecuentes al atardecer y que en general no requieren tratamiento, pero de ser necesario se puede usar una medicación.

En la piel suelen aparecer “manchas” pequeñas como una erupción transitoria que desaparece espontáneamente y recibe el nombre de eritema del recién nacido.

Las niñas suelen presentar la llamada crisis genital, caracterizada por tumefacción de sus glándulas mamarias y un pequeño flujo ligeramente manchado de sangre. Este episodio puede aparecer en le primera semana y dura 1 o 2 días.

Higiene del recién nacido

El ombligo y el resto del cordón umbilical deben ser limpiados sin temor con una gasa embebida en alcohol aproximadamente tres o cuatro veces por día. Es importante mantener el cordón umbilical limpio y seco para evitar infecciones.

Las señales de infección son el enrojecimiento, el mal olor o la presencia de secreciones El ombligo no arde ni duele ya que no posee inervación. Es probable que el bebe llore durante su limpieza simplemente porque el alcohol es frío.

No deje gasa embebida en alcohol en la base del muñón. Paulatinamente el cordón adquirirá un aspecto oscuro, endurecido y arrugado, con la base rosada y seca. El cordón cae alrededor del octavo día (entre el 5 y 15 aproximadamente), observándose antes y después la presencia de escasa cantidad de secreción sanguinolenta que es normal y no debe ser motivo de alarma.

Una vez “caído” el muñón umbilical, continúe la limpieza con alcohol por un par de días; ahora podrá bañarlo e higienizar la cicatriz con agua y jabón. El bebe se bañara por primera vez 48 horas después de la caída del cordón, con agua tibia y la temperatura se medirá con el dorso de la mano y se utilizara jabón de glicerina o coco. La cara se lavara solo con agua, El resto del cuerpo incluida la cabeza con agua y jabón.

El baño debe ser un momento alegre tanto para los padres como para el bebé; un momento de juego, esta actividad le permite al recién nacido disfrutar sin la limitación de la ropa. También es buen momento para que el bebé y los padres se conozcan, se acaricien y se miren.

Usted será quién decide cuándo será la hora del baño. Seguramente compartirlo con el padre puede ser el mejor momento; es prudente hacerlo antes de comer, si lo hace después puede tener vómitos.

La frecuencia del baño la decide usted; en época invernal lo puede hacer cada 1 o 2 días, en verano tal vez convenga hacerlo todos los días e incluso más de una vez por día.

Es preferible cambiar al niño luego de las mamadas, utilizando para la limpieza un algodón embebido en aceite o linimento oleo-calcáreo No es necesario colocar cremas, pastas, talcos especiales ni perfumes.

Las niñas se limpian siempre desde la vagina hacia la cola, nunca en sentido contrario para evitar contaminación con materia fecal.

Desea leer más artículos así?
Cuéntenos que temas le interesan…

DR. OSVALDO AZPILICUETA

Alimentación

Cambios en el niño

Higiene del recién nacido

Alimentación

El alimento ideal para el recién nacido humano es la leche de su madre, que durante el embarazo han dispuesto, conjuntamente con todas las modificaciones de su cuerpo, las glándulas mamarias para producir la secreción necesaria para alimentar a su hijo y de esa forma, cerrar el ciclo reproductivo de la especie y completar su propio fin como mujer.

El primer contacto del bebe con la vida tiene lugar por intermedio del alimento que calma su sed y su ansiedad. Acurrucado contra el cuerpo de su madre, el lactante experimenta un intenso bienestar Las mamadas son los momentos más importantes del día, los momentos en que este ser en desarrollo se siente satisfecho, amado y protegido y la madre desarrolla una estrecha relación con su hijo mediante el alimento que le brinda estableciéndose una responsabilidad temprana afectiva y duradera..

Cambios en el niño

Es normal que todo recién nacido pierda aproximadamente el diez por ciento de su peso de nacimiento recuperándolo cerca del décimo día de vida.

El llanto de todo recién nacido puede estar motivado no solo por hambre, sino por causas diversas como frío, calor, suciedad, cólicos o necesidad de estar con los padres…

El llanto es su idioma y valorarlo forma parte del aprendizaje de la familia.

En el aparato respiratorio pueden observarse otras manifestaciones de adaptación como crisis de estornudos. Ruido de nariz tapada o respiraciones suspirosas que pueden considerarse normales.

Cuando chupa el recién nacido traga mucho aire por lo que se debe ofrecer la oportunidad de eructar. Con el eructo suele despedir un poco de leche pequeño “vomito” llamado regurgitación, hecho totalmente normal.

Los primeros tres días el color de las deposiciones es verde petróleo, característico del meconio haciéndose luego más claro.

En la primera semana y coincidentemente con el aumento de la producción de leche, suele aparecer una “crisis diarreica” caracterizada por una serie de deposiciones explosivas, liquidas que en ocasiones sobrepasan el pañal y reciben el nombre de deposiciones de transición, también pueden presentarse en el primer mes cólicos que son frecuentes al atardecer y que en general no requieren tratamiento, pero de ser necesario se puede usar una medicación.

En la piel suelen aparecer “manchas” pequeñas como una erupción transitoria que desaparece espontáneamente y recibe el nombre de eritema del recién nacido.

Las niñas suelen presentar la llamada crisis genital, caracterizada por tumefacción de sus glándulas mamarias y un pequeño flujo ligeramente manchado de sangre. Este episodio puede aparecer en le primera semana y dura 1 o 2 días.

Higiene del recién nacido

El ombligo y el resto del cordón umbilical deben ser limpiados sin temor con una gasa embebida en alcohol aproximadamente tres o cuatro veces por día. Es importante mantener el cordón umbilical limpio y seco para evitar infecciones.

Las señales de infección son el enrojecimiento, el mal olor o la presencia de secreciones El ombligo no arde ni duele ya que no posee inervación. Es probable que el bebe llore durante su limpieza simplemente porque el alcohol es frío.

No deje gasa embebida en alcohol en la base del muñón. Paulatinamente el cordón adquirirá un aspecto oscuro, endurecido y arrugado, con la base rosada y seca. El cordón cae alrededor del octavo día (entre el 5 y 15 aproximadamente), observándose antes y después la presencia de escasa cantidad de secreción sanguinolenta que es normal y no debe ser motivo de alarma.

Una vez “caído” el muñón umbilical, continúe la limpieza con alcohol por un par de días; ahora podrá bañarlo e higienizar la cicatriz con agua y jabón. El bebe se bañara por primera vez 48 horas después de la caída del cordón, con agua tibia y la temperatura se medirá con el dorso de la mano y se utilizara jabón de glicerina o coco. La cara se lavara solo con agua, El resto del cuerpo incluida la cabeza con agua y jabón.

El baño debe ser un momento alegre tanto para los padres como para el bebé; un momento de juego, esta actividad le permite al recién nacido disfrutar sin la limitación de la ropa. También es buen momento para que el bebé y los padres se conozcan, se acaricien y se miren.

Usted será quién decide cuándo será la hora del baño. Seguramente compartirlo con el padre puede ser el mejor momento; es prudente hacerlo antes de comer, si lo hace después puede tener vómitos.

La frecuencia del baño la decide usted; en época invernal lo puede hacer cada 1 o 2 días, en verano tal vez convenga hacerlo todos los días e incluso más de una vez por día.

Es preferible cambiar al niño luego de las mamadas, utilizando para la limpieza un algodón embebido en aceite o linimento oleo-calcáreo No es necesario colocar cremas, pastas, talcos especiales ni perfumes.

Las niñas se limpian siempre desde la vagina hacia la cola, nunca en sentido contrario para evitar contaminación con materia fecal.

Desea leer más artículos así?
Cuéntenos que temas le interesan…

Idioma